…y realmente valía la pena…

Cuando iniciaste tu vida empresarial soñabas con una empresa rentable, que liderabas con éxito, con reconocimiento social y seguridad financiera. Probablemente te veías a ti mismo creando trabajo y riqueza para la comunidad y, por lo tanto, disfrutando de un merecido bienestar y de una vida interesante y digna de ser vivida. Todos soñamos con más o menos lo mismo cuando tomamos la decisión de emprender o dirigir una empresa.

Pero luego, la realidad es bien distinta…problemas financieros, largas horas de trabajo, stress, muy poco tiempo libre o para la familia, lucha con proveedores, bancos y falta de compromiso de la gente.

Y muchas veces te habrás preguntado si realmente valía la pena. Arriesgar patrimonio y dedicar tu vida a un negocio que conlleva tantas tensiones e insatisfacciones.

Déjame darte una muy buena noticia. Esto no tiene por qué ser así.

Gestionar recursos siempre fue complejo y abundan los ejemplos de mala asignación o despilfarro de recursos, tanto a nivel de gobiernos como de organizaciones de todo tipo. Pero el dueño de la empresa no tiene más alternativa que liderarla y marcar el camino. Y eso no te lo enseñan en ningún master.

Pero desde luego, necesitas dotar a tu empresa de las herramientas, sistemas, procesos y estructuras para que sea rentable y sostenible. Y necesitas dotarte de las herramientas que te permitan controlar el desempeño de tu negocio y de las aptitudes y habilidades que te permitan dirigirla y liderarla de una forma óptima.

El primer paso es desvelar tu objetivo vital, lo que realmente quieres conseguir de tu vida, y a partir de allí crear el camino para conseguirlo mediante sistemas, procesos, procedimientos y mediante tu adquisición de nuevas herramientas y habilidades.

Probablemente necesitarás revisar como controlas y planificas financieramente tu negocio, y evaluar si tu producto y tus operaciones son las adecuadas, si sigues las tendencias o los hábitos de consumo de tus clientes. Es posible también que tengas que replantearte tu proceso comercial, desde como generas los clientes potenciales hasta como los transformas en clientes reales y cómo quedan satisfechos y te proveen de nuevos clientes. Seguramente necesitarás replantearte la gestión de tu equipo de colaboradores y como conseguir su compromiso total y liderarlos.

Sí, es posible que tengas mucho trabajo por delante, pero al realizarlo, dejarás de sentirte abrumado ante la enorme responsabilidad y comenzarás a disfrutar del camino hacia tu triunfo profesional, sintiéndote seguro de ti mismo y capaz de todo.

Lo que tu soñaste cuando comenzaste puede ser la realidad en poco tiempo.

Tu eres el dueño de tu empresa y no al revés. Comienza a desarrollar tu sueño ahora.